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Enciclopedia Shotokai

Fundado por el Maestro Gichin Funakoshi • La Vía de la No-Contracción, Postura Natural y Sinceridad Espiritual

Archivos • 10 de septiembre de 2017
Archivo Enciclopedia Shotokai

Entrevista al Maestro Motonobu Hironishi: Budo, Competición y Shotokai

Histórica y reveladora entrevista al Maestro Motonobu Hironishi sobre los orígenes de Shotokai, las innovaciones de Yoshitaka Funakoshi, por qué Gichin Funakoshi prohibió la competición deportiva y las diferencias fundamentales entre el Budo y el deporte moderno

Publicación Continua Desde el 15 de Septiembre de 1995 Referencia: entrevista-al-maestro-motonobu-hironishi
Entrevista al Maestro Motonobu Hironishi: Budo, Competición y Shotokai

El Maestro Motonobu (Genshin) Hironishi (1913–1999) • Ex-Presidente de Nihon Karate-do Shotokai y Shihan del Club de Karate de la Universidad de Chuo.

Fuente Primaria de Archivo

El Maestro Motonobu Hironishi sobre el Verdadero Espíritu del Karate-do

Publicado originalmente en el histórico Boletín de la Asociación Karate-do Shotokai de España (Madrid). El Maestro Motonobu (Genshin) Hironishi (1913–1999) —discípulo directo del Gran Maestro Gichin Funakoshi, principal colaborador técnico de Yoshitaka “Gigō” Funakoshi, Shihan de la Universidad de Chūō y Presidente histórico de Nihon Karate-do Shotokai— ofrece un testimonio de primera mano sobre la evolución del karate, el peligro espiritual de la competición y la biomecánica interna de Shotokai.

Entrevistado: Maestro Motonobu (Genshin) Hironishi (廣西 元信) Época: Transmisión 1931–década de 1990 Archivo: Enciclopedia Shotokai
Pregunta

Maestro, ¿dónde y cuándo nació?

Maestro Motonobu Hironishi

Nací el 1 de enero de 1913 en la ciudad de Kyoto.

Pregunta

¿Cuándo comenzó a practicar Karate-do?

Maestro Motonobu Hironishi

Comencé a practicar Karate-do en 1931 a la edad de 19 años, en el Club de Karate de la Universidad de Waseda en Tokio.

Pregunta

¿Quiénes fueron sus principales compañeros e instructores?

Maestro Motonobu Hironishi

Fueron Shigeru Egami e Hiroshi Noguchi. Como Shihan supremo estaba Gichin Funakoshi, y como instructor asistente Takeshi Shimoda. Con posterioridad, tras el fallecimiento de Shimoda, su hijo Yoshitaka (Gigō) Funakoshi asumió la dirección técnica. También por aquel tiempo recuerdo que en la Universidad de Takushoku entrenaba Masatoshi Nakayama, con quien coincidimos algunas veces.

Pregunta

¿Cómo surgió la amistad fraternal entre usted y el Maestro Shigeru Egami?

Maestro Motonobu Hironishi

No puedo precisar el momento exacto, pero desde el primer instante surgió entre nosotros una comunicación sumamente espontánea, una especie de unidad viva que se extendía de forma natural a todos los aspectos de la vida cotidiana. Esto quizás fue motivado por nuestras diferencias complementarias de carácter y constitución: el Sr. Egami era más nervioso, vivaz e impetuoso; yo, en cambio, era posiblemente más sosegado y tranquilo. Nos complementábamos a la perfección.

Pregunta

Sabemos, Maestro Hironishi, que en su juventud obtuvo un primer premio en un certamen organizado por el prestigioso periódico Asahi Shimbun. ¿Podría relatarlo?

Maestro Motonobu Hironishi

Sí. En aquellos días de juventud poseía una complexión corporal excepcionalmente fuerte y compacta. Tras numerosos y rigurosos exámenes clínicos, y bajo los criterios médicos y anatómicos de la época, el tribunal médico me eligió como el prototipo ideal de constitución física del Japón.

Pregunta

¿Podría hablarnos de los comienzos del Karate-do y de su posterior evolución técnica en Japón?

Maestro Motonobu Hironishi

Antes de su difusión masiva, el karate era un arte rigurosamente minoritario que se transmitía en secreto. En los años 20 y 30, Japón atravesaba un periodo de exaltado nacionalismo, por lo que el Karate-do, al provenir de la isla de Okinawa, era mirado con condescendencia y considerado inferior frente al Judo y el Kendo, que eran artes tradicionales consagradas.

Tras estudiar textos antiguos y viajar al extranjero, comprendimos que en toda la órbita budista y asiática existían disciplinas marciales de características análogas al Karate-do, cuyo propósito era la búsqueda de la verdad última por medio del adiestramiento corporal riguroso. Este arte y la filosofía espiritual mantenían una simbiosis indisoluble.

En épocas primitivas, las luchas de supervivencia entre tribus engendraron métodos de combate que con el tiempo se especializaron antes de llegar a Okinawa. Su extraordinaria transformación moderna fue impulsada por el Maestro Gichin Funakoshi y su hijo Yoshitaka, junto a su círculo de discípulos más destacados.

Pregunta

¿Cómo eran en el trato personal y técnico el Maestro Gichin Funakoshi y su hijo Yoshitaka?

Maestro Motonobu Hironishi

El Viejo Maestro era algo bajo en comparación a la estatura media. Poseía un carácter afable, bondadoso y sumamente sereno, con un humor constante e imperturbable. Era un hombre reservado al que le complacía componer poesía y practicar la caligrafía clásica; su presencia irradiaba la dignidad de un verdadero sabio e intelectual.

Sin embargo, en el plano técnico, su tsuki (golpe de puño) era colosalmente potente y sus bloqueos (uke) extraordinariamente pesados—una realidad que comprobábamos con dolor cada vez que le atacábamos en el dojo.

Yoshitaka, su tercer hijo, poseía un temperamento férreo y apasionado. Técnicamente era un genio de una ortodoxia inquebrantable; su karate se fundamentaba en una iniciativa ofensiva fulminante, dinámica y arrolladora.

Los Maestros Shigeru Egami, Genshin Hironishi y el Gran Maestro Gichin Funakoshi
Encuentro Histórico: El Maestro Shigeru Egami (izquierda), el Maestro Genshin Hironishi (centro) y el Gran Maestro Gichin Funakoshi (derecha) en una sesión directiva de Shotokai.
Pregunta

¿Qué relaciones existían históricamente entre los Maestros Funakoshi, Mabuni y Miyagi?

Maestro Motonobu Hironishi

Hoy aquellas relaciones pertenecen a la historia. Antiguamente, la parte Este de Japón con epicentro en Tokio practicaba el Karate del Maestro Funakoshi, mientras que la parte Oeste con centro en Osaka practicaba el estilo del Maestro Kenwa Mabuni (Shito-ryu). Siendo Mabuni más joven que Funakoshi, sentía por O-Sensei una devoción y un respeto filial profundos. El Maestro Chōjun Miyagi (Goju-ryu) concentraba su magisterio en Okinawa.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, se organizaba anualmente una gran exhibición de artes marciales en honor del Emperador. El Maestro Funakoshi fue el único maestro que tuvo el supremo honor de ejecutarla ante el Emperador no una, sino dos veces, gracias a lo cual el Karate-do alcanzó una inmensa dignidad y consideración nacional.

Pregunta

¿Cómo comenzó la competición deportiva, y cuál fue la verdadera postura del Maestro Funakoshi?

Maestro Motonobu Hironishi

Para difundir el Karate-do de cara al público, se experimentó con una modalidad de combate libre (jiyū kumite) destinada exclusivamente a exhibiciones y demostraciones técnicas. Con el tiempo, sin embargo, este combate comenzó a adoptar un carácter competitivo que se apartaba por completo del espíritu del Budo.

En 1940, el Maestro Funakoshi lo prohibió formalmente. Y en 1941, ratificó esta prohibición con severidad absoluta, advirtiendo a sus alumnos que si participaban en campeonatos o torneos serían expulsados de inmediato.

En aquellos años el militarismo conducía al país hacia la guerra y el ambiente social era sumamente agresivo; el maestro deseaba apartar a sus alumnos de esa espiral de vanidad y violencia.

Entre compañeros leales y como método estricto de estudio e investigación corporal, permitía el trabajo por parejas, pero jamás con el propósito de disputar trofeos. Y de cualquier modo, aquel combate de estudio era infinitamente más duro, pesado y real que lo que hoy se ve en la competición deportiva.

Pregunta

¿Qué representa exactamente la relación entre Shotokan y Shotokai?

Maestro Motonobu Hironishi

Shotokai es la asociación fundada por el Maestro Funakoshi para reunir y guiar a los alumnos que practicaban su método tradicional. Antes de la Segunda Guerra Mundial, esta asociación integraba a más del 90% de los practicantes de karate en las universidades japonesas. En la actualidad, Shotokai es la única entidad que posee la autorización expresa y el legado legal de la familia del Maestro Funakoshi para utilizar y custodiar el nombre histórico SHOTOKAN.

Pregunta

¿Por qué se produjeron divisiones y rupturas dentro de la escuela tras la guerra?

Maestro Motonobu Hironishi

El motivo primordial fue la ambición de ciertos instructores de mercantilizar el Karate-do transformándolo en un deporte de competición.

A raíz de la profunda desorientación social producida tras la guerra, surgieron corrientes influenciadas por el afán de occidentalización y modernidad. Eran formatos que seducían a la juventud mediante el atractivo efímero de las copas y el espectáculo competitivo, algo que estaba en boga bajo el clima cultural de la reconstrucción.

Pregunta

Maestro, ¿podría explicarnos qué busca Shotokai y cuál es su rasgo técnico definitorio?

Maestro Motonobu Hironishi

Shotokai busca mantener con absoluta fidelidad la línea trazada por el Maestro Gichin Funakoshi, haciendo especial hincapié en la dimensión espiritual y ética del Do (el camino marcial).

Técnicamente, como Shotokai renuncia por principio a las competiciones deportivas, se exige que los golpes y patadas tengan la profundidad necesaria para penetrar después del contacto. Todos los movimientos se basan en la naturalidad orgánica, la fluidez ininterrumpida y la pesadez de la masa corporal, partiendo de la contracción y arraigo en el hara (el bajo vientre) y con capacidad de adecuarse a cualquier adversario.

Pregunta

¿Podría explicarnos su concepto auténtico de Kime?

Maestro Motonobu Hironishi

Para que una técnica posea un auténtico kime, debe ser capaz de proyectar la energía cinética hacia adelante a través del blanco. Si en una técnica se utiliza una contracción muscular prematura y rígida, el movimiento se bloquea en la superficie; por consiguiente, nosotros no consideramos esa rigidez como kime.

Buscamos el desarrollo de la energía interna, no únicamente de la fuerza externa visible. Por un efecto visual, esa energía profunda no se percibe a simple vista. Sería más fácil ejecutar las técnicas con tensión y crispación muscular, pero de esa manera se amputa el fluido de la energía viva.

El Maestro Funakoshi repetía que en Karate-do debe imperar un equilibrio constante entre tensión y relajación. Por desgracia, en la actualidad abundan los estilos que únicamente buscan la crispación y la rigidez.

Comúnmente se piensa que cuando se produce el contacto el golpe ha terminado. Pero en verdad, el instante del contacto es exactamente cuando el golpe comienza. Shotokai utiliza la aceleración coordinada de toda la masa corporal, propulsada desde las caderas. Para asimilar esta verdad en la propia carne se precisan muchos años de keiko constante.

Pregunta

¿Cuáles son para usted las diferencias insalvables entre el Budo tradicional y el deporte?

Maestro Motonobu Hironishi

El ideograma Bu (武) significa etimológicamente “detener la alabarda; pacificar”. Guarda el sentido supremo de buscar la no-oposición. De ahí la insistencia tenaz del Maestro Funakoshi en pasar de Jutsu (técnica de aniquilación) a Do (sendero de perfeccionamiento)—de actuar con naturalidad, en armonía con la naturaleza y sus leyes. En Budo, técnicamente, se sustituye el ataque egoísta por el no-ataque.

En el deporte se adiestra exclusivamente para obtener la victoria sobre el rival. En el Budo se debe enseñar a trascender la derrota. Esto no significa en modo alguno dejarse golpear cobardemente; significa superar el vanidoso dualismo entre ganar y perder, liberándose del ego. Esa es la única vía para fundirse y hacerse “uno” con el oponente.

En Japón existe una máxima ancestral: “Perder es vencer” (負けるが勝ち, makeru ga kachi). En el Budo auténtico, cuando recibes un golpe decisivo en la práctica debes sentir gratitud, pues tu compañero te ha mostrado una carencia vital y te ha brindado una lección impagable.

En los torneos hay que inventar reglamentos para prohibir golpes peligrosos, igual que en las maniobras militares en tiempos de paz donde se combate en un espacio acotado, olvidando que en una crisis real no existen árbitros y el peligro llega desde todos los flancos. En la competición todo lo verdaderamente decisivo está prohibido; por mi parte, practico con rigor precisamente lo que los torneos proscriben.

En la competición deportiva el combatiente solo vigila lo que tiene frente a la nariz. En el boxeo se combate con postura erguida porque los golpes bajos están vetados; en el karate deportivo, al prohibirse los ataques bajos a las piernas, la guardia sube artificialmente porque se confía en que nada ocurrirá abajo. En el Budo, donde la alerta debe abarcar los 360 grados, la postura (kamae) es enteramente distinta.

Fíjense en el Judo deportivo: el combate arranca con agarres estáticos de solapas, olvidando el peligro de recibir un golpe antes de alcanzar esa distancia y eliminando el estudio de ma-ai (distancia y oportunidad). En el Kendo clásico la guardia era baja y profunda (kokutsu-dachi); hoy la postura se ha elevado para sumar puntos con toques superficiales en la careta, sin usar la cadera.

En cualquier deporte normal el árbitro vela por las reglas; en el karate de competición, los jueces deciden arbitrariamente las victorias. Desde el espectáculo deportivo hasta la supervivencia marcial auténtica, cada uno de los principios se encuentra totalmente invertido.

Pregunta

¿Qué representa el Karate-do para usted después de toda una vida dedicada a su estudio?

Maestro Motonobu Hironishi

Con el paso de los años amo cada vez más el Karate-do. A medida que avanza mi edad voy comprendiendo sus facetas con mayor hondura y humildad.

Cuando empecé con diecinueve años, simplemente quería ser fuerte para pelear. Con el tiempo comprendí que no hace falta mucha técnica para pelear en la calle.

Casi todos los jóvenes entran al dojo con ese mismo impulso: quieren ser formidables. Los instructores deben respetar ese fuego juvenil en sus alumnos, pero guiándolos y educándolos pacientemente. Con el tiempo y la práctica constante, el verdadero sentido espiritual se les revelará con nitidez.

Pregunta

¿Quiénes fueron sus principales discípulos a lo largo de las décadas?

Maestro Motonobu Hironishi

Puedo decir con serenidad y orgullo que la gran mayoría de los maestros instructores que hoy dirigen Shotokai tanto en Japón como internacionalmente han sudado y entrenado conmigo sobre el tatami en una época u otra de su formación.

Pregunta

¿Qué nivel técnico y humano ha encontrado en el Karate-do Shotokai de España?

Maestro Motonobu Hironishi

Estoy gratamente sorprendido y conmovido al constatar la sincera devoción de todos por aprender y progresar. He comprobado un nivel bastante más elevado del que esperaba encontrar. Me ha producido una satisfacción inmensa ver a practicantes occidentales entregarse con tal pureza al camino del karate.

Compruebo además que el Karate-do en España está en plena evolución y crecimiento, por lo que no existen vicios cualitativos graves que corregir. Confío plenamente en que, gracias al entusiasmo sincero de todos los karatekas, el nivel ascenderá a cotas aún más altas en muy poco tiempo.

Pregunta

¿Qué consejos supremos podría brindar a todos los practicantes de Karate-do?

Maestro Motonobu Hironishi

Resaltaría dentro de la práctica cotidiana (keiko) de Karate-do que el fin último del Budo debe ser alcanzar el espíritu de no-resistencia y de desprendimiento absoluto (mushotoku)—la búsqueda incansable de la armonía, el autodominio y la unidad humana.

Debemos forjar en el corazón la misma relación que existe entre una madre y su hijo: aun cuando el pequeño le dé un manotazo a la madre fruto de su inmadurez, ella no le guarda jamás rencor ni odio.

Entre hombres inmaduros, cuando un golpe no duele no hay enfado; pero en cuanto duele, el rencor estalla enseguida. Observen en cambio la conducta de los abuelos con sus nietos: son pacientes, afables y comprensivos gracias a su dilatada madurez. No albergan susceptibilidades, sino una profunda compasión.

Por ello, lo verdaderamente primordial en el dojo son las relaciones nobles, la fraternidad y el progreso mutuo. Conforme se avanza técnicamente, la visión interior se transforma.

Para Shotokai es el crisol supremo el estudio riguroso del Kata. Los seres humanos arrastramos apegos, egoísmos y malas manías; cuanto más sincera y profundamente se profundiza en el Kata, más se limpian esos defectos y más cerca se está de la paz interior.

El Espíritu Supremo del Budo
“Dentro de la práctica cotidiana del Karate-do, el fin último del Budo debe ser alcanzar el espíritu de no-resistencia y de desprendimiento absoluto (mushotoku)—la búsqueda incansable de la armonía y la unidad interior.”

— Maestro Motonobu Hironishi (1913–1999)